Natalia Salas dictó charla sobre inclusión educativa migrante

Agosto 9, 2017

DSC_4751La instancia se orientó a las maneras de ir trabajando y resolviendo la inclusión de escolares migrantes.

La académica Natalia Salas estuvo a cargo de dictar la charla “Miradas en el abordaje de la inclusión educativa migrante”. El evento, organizado por el Centro de Desarrollo Profesional Docente (CDPD), se realizó en el Auditorio de la Facultad de Educación.

Natalia Salas es Doctora en Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Máster en Psicología Clínica-Educativa de la Universidad de Iberoamérica, Costa Rica. Sus principales trabajos y líneas de investigación están ligadas a la cognición social, prejuicio, desarrollo cognitivo y educación en contextos vulnerables. Actualmente, es coordinadora del Observatorio Chileno de Inclusión Educativa Migrante (OCIEM).

La charla abordó y profundizó en los elementos de dos investigaciones que realizó la académica en torno a la inclusión educativa migrante y cómo lograr procesos de enriquecimiento, convivencia, integración y diálogo entre las distintas culturas.

DSC_4756La docente inició el evento ahondando en el concepto de diversidad cultural, afirmando que la migración es un proceso incluido dentro de ésta. Explicó también la noción de interculturalidad, que “tiene que ver con las dinámicas que propician acciones de diálogo, conocimiento y reconocimiento” entre sujetos que poseen características culturales y contextuales diferentes entre sí.

A continuación, la académica abordó el tema de la migración en Chile, explicando que es un fenómeno creciente y complejo. Por un lado, se produce de forma fragmentada, es decir, generalmente viajan primero los padres y cuando se encuentran en una situación suficientemente estable, migran los hijos, niños y adolescentes. En estos últimos radica el fenómeno de la “escolaridad migrante”.

Según cifras del SIGE, para 2016 la matrícula de alumnos migrantes aumentó a 60.844, equivalente al 1.7% de la matrícula total de estudiantes. Esto muestra un claro escenario de diversidad cultural dentro de la escuela en Chile. Según Natalia Salas, esto “facilita que puedan darse procesos de interculturalidad en contextos educacionales”.

Sin embargo, la sana convivencia y enriquecimiento sólo se lograría a través de la educación inclusiva, cuyo desarrollo no está exento de conflictos. “Tener que enfrentarse a una diversidad cultural […] que propone ciertos tipos de cambio que son internos y básicos en la educación […] implican la movilización de la escuela, de la institución escolar como tal”, explicó.

DSC_4768La coordinadora del OCIEM expresó que la educación intercultural “plantea un desafío al situar la diferencia como un valor positivo. No busca que todos los niños y niñas sean iguales […], sino el  desarrollo de un modelo educacional adecuado a sus necesidades. Rechaza el racismo y otras formas de discriminación y acepta el pluralismo. La diferencia (de raza, género, religión, entre otras) en su conjunto, se convierte en un valor positivo”, enfatizó.

Acerca de cómo ir erradicando las prácticas xenófobas o de discriminación en el aula, Natalia Salas indicó que hay que quitarse “la mirada de que lo diferente interculturalmente me entorpece, me implica más trabajo, más planificación”. En cambio, debería fortalecerse la visión de que la diversidad cultural favorece y promueve una pedagogía inclusiva, a través de un proceso reflexivo que produzca cambios en las prácticas de la institución escolar.

La académica explicó que existen cinco momentos o etapas en la práctica que favorecen un espacio de educación intercultural: el encuentro (aceptación de la interacción), respeto (trato digno, reconocimiento del otro como válido), diálogo horizontal (interactuar con equidad), comprensión mutua (disposición a comprender al otro) y sinergia (valoración de lo diverso, lo diferente, movilizar acciones o creencias que permitan la creación de un espacio diverso).

DSC_4765No obstante, la académica aseguró que el paso por estas etapas implica “tensionar nuestras miradas, incomodarnos un poquito, reflexionar la forma en que nos referimos unos a otros”. En ese aspecto, manifestó que debe ponerse especial atención al uso del lenguaje y adaptarlo a nuevas formas inclusivas de enseñar.

Finalmente, Natalia Salas recalcó lo hablado sobre interculturalidad e inclusión educativa, llamando a tener cuidado y especial reflexión con las prácticas en el aula, por ejemplo, no ensalzando rasgos de un estudiante por sobre los de otro. Así, aseguró que podría favorecerse la creación de un espacio positivo, de conocimiento y reconocimiento de las diferencias presentes gracias al fenómeno de escolaridad migrante en Chile.