Seminario Migrantes y Educación Pública: el desafío de la interculturalidad para garantizar educación

Diciembre 28, 2016

img_3756_4En el Auditorio de la Facultad de Educación se llevó a cabo el Seminario “Migrantes y Educación Pública: ¿cómo gestionamos la interculturalidad en los espacios de aprendizaje?”, actividad que formó parte del Diplomado Herramientas para la Gestión Técnico-Pedagógica, que se implementó para los Jefes Técnicos de establecimientos educacionales de la comuna de Santiago. La actividad tuvo como expositora a Josefina Palma, Coordinadora Nacional de Educación e Interculturalidad del Servicio Jesuita a Migrantes.

En el Seminario se reflexionó acerca de las posibilidades y desafíos que implica para el sistema escolar la incorporación de la población migrante, lo que ha planteado diferentes retos para el aprendizaje y para el goce efectivo de los niños al derecho a la educación, lo que también involucra el cómo mantenemos el clima escolar y la convivencia en la diversidad.

img_3760_1La actividad cobra importancia fundamental si se considera que la comuna de Santiago es emblemática en este sentido, pues es una de las que concentra la mayor cantidad de estudiantes migrantes en nuestro país, la mayoría de origen peruano, colombiano y haitiano. En algunos colegios, como la Escuela República de Colombia, los jóvenes migrantes representan, incluso, la mitad de la matrícula, con un 53,8%. El principal desafío, entonces, es la inclusión efectiva de estos jóvenes en el sistema y cultura escolar, resguardando la integridad de sus procesos pedagógicos. “Creo que es importante que se abran espacios como este y se generen condiciones para debatir, socializar y poner en común conceptos que, en la práctica diaria, se entienden como sinónimos, pero que en la realidad no lo son. Y creo que lo más desafiante que se planteó es cambiar la cultura escolar. En la medida en que entendamos que estamos frente a una situación que ya está instalada, nosotros tenemos que asumirla y generar oportunidades”, aseguró Luis Aravena Marín, Coordinador de temáticas Interculturales, foco Pueblos Originarios, del Departamento de Educación de la Municipalidad de Santiago.img_3738_2

La situación de la migración en Chile

Los altos índices de discriminación por el color de la piel y el país de origen, que se manifiestan en Chile, pueden dar luces acerca de las razones por las cuales la migración es vista con malos ojos y genera resistencia. “Cuando hablamos de personas que vienen de Europa o Estados Unidos, hablamos de extranjeros y cuando hablamos de personas que vienen de países de Sudamérica o América Central, son migrantes”, señaló Josefina Palma.

Según datos del Mineduc, la matrícula de niños migrantes alcanza a 60 mil, lo que equivale al 1,7% de la matrícula total, duplicando las cifras de 2015. No obstante, estos datos omiten a los cerca de 25 mil niños migrantes conocidos como “Rut 100”, niños y jóvenes que no tienen Rut nacional y a los cuales se les otorga uno, provisoriamente, que comienza con 100 millones. Este no es un dato menor, ya que establecimientos que cuentan en su matrícula con estudiantes de este tipo no reciben la Subvención Escolar Preferencial (SEP), lo que impide que la escuela pueda contratar al personal necesario o generar estrategias para dar solución a sus situaciones, usando estos recursos. Tampoco permite validar los estudios de los jóvenes, lo que provoca que no puedan graduarse porque para el sistema escolar no existen.

img_3810_3Durante su exposición, Josefina Palma planteó una pregunta a los docentes presentes: “¿Qué desafíos implica para su escuela la presencia de niños migrantes?”, ante la cual los Jefes Técnicos manifestaron diversas opiniones, que se centraban en entender la escuela como garante del derecho del acceso a la educación; la necesidad de una inclusión curricular y en los textos escolares; la valoración de la diversidad y el reconocimiento de las identidades culturales; que las escuelas sean capaces de garantizar los mismos derechos para el estudiante chileno, como para el migrante; la necesidad de capacitar a los docentes de aula, como a los que están recién estudiando, para el trabajo con niños diversos; la implementación desde el Mineduc de programas de idiomas para los estudiantes que no manejan el castellano y ser capaces de validar los estudios de los niños y jóvenes que cuentan con un “Rut 100”. “Cuando hablamos de interculturalidad, hablamos de una relación de ida y vuelta, entonces no siempre tiene que ver con cómo le enseñamos todo lo nuestro, sino que también con cómo nosotros nos enriquecemos con su cultura y todo lo que ellos nos vienen a entregar”, manifestó uno de los presentes.

Con respecto a la interculturalidad, Josefina Palma explica que este concepto no solo involucra coexistencia, sino que una comunicación dentro de esta coexistencia que sea circular, de ida y vuelta, de encuentro y conflicto, para ir generando simetría entre los individuos, lo que llevará inevitablemente hacia una transformación social y educativa. Esta comunicación es vital para generar un diálogo intercultural, que comprenda la cultura como algo dinámico que se construye entre todos y que acoge las diferencias y características individuales.img_3774_5

Con respecto al desarrollo del Diplomado, los asistentes destacaron los módulos de cada curso, así como la bibliografía actualizada y la vinculación con sus pares de la comuna. “Este Diplomado ha sido el hito que ha dado una continuidad, que ha generado redes permanentes de trabajo con los Jefes Técnicos en vista de la problematización, es decir, cuáles son los puntos de partida que tiene cada escuela en función de un plan curricular, qué elementos disonantes o de relato común existen, lo que ha sido muy positivo”, afirmó Osvaldo Valenzuela, Director del Liceo de la Penitenciaría de Santiago.